La espina de Gélide

Existe en la ciudad de Alazor, entre el pasado y… bueno, el pasado más lejano aún, la historia de una mujer llamada “Gélide”. Cuando Alazor era todavía un pueblo ‒antes de la llegada de los irlandeses‒ Gélide llegó a vivir con su familia cuando tenía apenas cinco años. Su madre era una curandera y su…

Hablar sin voz

Somos corazones destrozados, piernas cansadas, consumidas en el lodo hasta las rodillas, esperando una voz en idioma sigiloso e inefable. Nuestros ojos hambrientos deletrean luz de hadas, ansían libertad anulada en el otro. Manada, jauría pálida sin rumbo. Somos por momentos y somos nada, todo nos distrae al caminar. Cual ojo fuera un rio despistado…