Desahogo

Mis huesos sin templar, oh mi alma al abrazo del azar, descompuesta en años. Tu voz, amor mío, se hace tan crucial como maldita. Supieses tú el peso del sueño en mi pecho y cuánta vida se va en un solo pensamiento tuyo; de allá ya no vuelvo, donde reside el olvido, la sangre de…